Archivo de la categoría: Nuevo País

La plataforma opositora Espacio Abierto condena el ‘recrudecimiento’ de la represión


368_berta-solerLa plataforma de la sociedad civil cubana Espacio Abierto ha emitido una declaración, firmada por 32 activistas, en la que condena y se muestra “altamente” preocupada “por el recrudecimiento de la violencia contra los activistas en todo el país”.

La declaración subraya “el ensañamiento contra las Damas de Blanco y contra quienes deciden acompañarles cada domingo”. En este sentido, el texto indica que “todo ello es incongruente con el creciente y positivo interés internacional respecto a la evolución” de la Isla.

En este sentido, la plataforma reitera que “el acercamiento con los Estados Unidos y la Unión Europea debe tener como imperativo visible de las negociaciones el respeto a los derechos humanos del pueblo de Cuba”.

El grupo cree que “el diálogo estructurado sobre derechos humanos entre la UE y los Estados Unidos con el Gobierno cubano requiere de un seguimiento y pronunciamiento público ante el comportamiento represivo de las autoridades de la Isla hacia sus ciudadanos, especialmente hacia el sector crítico, incluyendo a actores en el campo de la cultura, y en la comunidad civil y pro democrática”.

La declaración señala que “este diálogo debe ser también  una oportunidad para pedir la ratificación por la Asamblea Nacional de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; Sociales, Culturales y Económicos, firmados por el Gobierno cubano en 2008”.

Y agrega que “no resulta estratégico alimentar la visión, ya popular, de que los diálogos entre Estados equivalen a un diálogo exclusivo entre hombres de negocios”.

Asimismo, la declaración añade que las visitas de representantes de países democráticos, “deben estructurar un diálogo también público y visible con actores de la sociedad civil democrática e independiente”.

No hacerlo, subrayan, “estimula la violencia del régimen contra los ciudadanos, desconoce la rica diversidad de visiones al interior del país y podría interpretarse como una forma de aprobación a las prácticas cada vez más inciviles del Gobierno de Cuba”. Seguir leyendo La plataforma opositora Espacio Abierto condena el ‘recrudecimiento’ de la represión

Manuel Cuesta Morua presentó su libro en La Habana


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En el Marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa domingo 3 de Mayo se inauguró oficialmente en la Habana, el Instituto Nuevo País con la presentación del libro “Ensayos Progresistas desde Cuba: Los escritos que el régimen consideraba un atentado contra la paz internacional” del historiador Manuel Cuesta Morua, también coordinador general del  propio instituto. El texto  es editado por las plataformas  Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) y Puente Democrático ambos de Argentina.

Según Cuesta Morua el Instituto Nuevo País intenta ser un centro de Intercambio en el cual circulen todas las ideas más renovadoras del pensamiento contemporáneo, a través de talleres temáticos,  presentación y discusión de textos. Un laboratorio de Ideas desde lo cual se construyan desde la participación ciudadana nuevas maneras y estrategias de hacer ciudadanía. También tiene la intención de tejer una comunicación horizontal con cada uno de los proyectos alternativos que se movilizan en torno a la sociedad civil pues para nosotros es importante la política no solo de la inclusión también la política de las diferencias”

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El libro cuyo prólogo esta bajo la firma del  ensayista  cubano Haroldo Dilla fue presentado en la sede del instituto por Víctor Manuel Domínguez, Vicepresidente del Club de Escritores Independiente. Esta es la  primera presentación oficial del texto en Cuba.  Ensayos Progresistas desde Cuba está construido desde un activismo incansable, el mismo es el espejo de un pensamiento renovador,  un texto que se hace necesario pues permite tejer la construcción de Aduanas de Intercambio desde diversas disciplinas del pensamiento.

Un libro que desde el pensar de la historia dialoga con otras disciplinas como son la antropología, la sociología y la política. Un texto que traza puntos de contactos entre Sociedad Civil y Sociedad Política, piensa la historia más reciente lo cual permite construir un estado de opinión elocuente desde la política de la inclusión, desde  una narrativa renovadora en el cual también va desmontando piedra sobre piedra los imaginarios anclados por la Revolución así como sus batallas perdidas.

Ensayos Progresista desde Cuba llega en el contexto de un escenario oportuno pues teje un hilo conductor desde la construcción de la ciudadanía, en el cual categorías como Democracia Participativa y Participación Ciudadana comienzan a acomodarse en el nuevo  tejido  que hoy habita la sociedad cubana.

En el marco de la presentación se impuso un diálogo con los asistentes lo cual se hizo énfasis en que es urgente movilizar en todos los espacios posibles y desde diversas vías, las ideas más renovadoras del pensamiento alternativo cubano y global que es el que va a  permitir oxigenar la esfera pública nacional.

Como manifiesta Haroldo Dilla en el prologo al texto “ojalá  estas ideas puedan circular extensamente en esa sociedad cubana que despierta y merece, para poder decidir sobre su futuro, conocer estos otros puntos de vistas que han sido escamoteados al público, unas veces por vocación represiva, otras por oportunismo, y otras por una lealtad que hace tiempo se ha trocado en complicidad vergonzante” Ya estas ideas circulan libremente pues  están llegando a  buena hora a puerto seguro, el  ciudadano. Seguir leyendo Manuel Cuesta Morua presentó su libro en La Habana

“Hora Ciudadana”, nueva iniciativa de la Sociedad Civil cubana


#Hora Ciudadana

Hora Ciudadana recoge propuestas legales concretas determinadas por la ciudadanía, como se ha adelantado en Consenso Constitucional, para el cambio democrático desde la ley, a través de la ley y hacia el Estado de derecho.

Hora Ciudadana pone así en perspectiva, a tono con el movimiento constituyente en Cuba, estas dos iniciativas de Ley:

Primero: una propuesta de Ley de Asociaciones y Partidos Políticos que proporcione legitimidad de derecho a las miles de organizaciones de la sociedad civil y de la comunidad política que de hecho han aparecido, y seguirán apareciendo,  como resultado de las profundas transformaciones producidas en la sociedad cubana hacia una clara diversidad social y cultural y hacia un definitivo pluralismo político.

Segundo: una propuesta de nueva Ley electoral que abra la participación política en los diferentes órganos y niveles del Estado a la pluralidad de opciones políticas y alternativas ideológicas  cada vez más presentes en la sociedad cubana, y que responden a la tradición diversa de nuestra historia y cultura, silenciada por más de 50 años. De este modo participaremos también en la iniciativa Urna Transparente, presentada por el Foro Anti totalitario Unido, que pone acento en la importancia de las garantías frente a cualquier nueva Ley electoral.

En esta dirección se han creado dos Mesas de Trabajo para preparar estas iniciativas de Ley.

Una Mesa de Trabajo para la Ley de Asociaciones y Partidos Políticos, coordinada por Wilfredo Vallín de la Asociación Jurídica Cubana.

Y una Mesa de Trabajo para la nueva Ley Electoral, coordinada por Laritza Diversent  de Cubalex.

Tal y como se enfatiza en Consenso Constitucional son los ciudadanos los que formulan las leyes que les protegen del despotismo, y definen las reglas de participación, debate y convivencia entre los ciudadanos y el Estado.

Hora Ciudadana resume y se abre a una diversidad de propuestas y proyectos que creen en el cambio democrático mediante el empleo de herramientas e instrumentos legales. Asume así el espíritu que a lo largo de la historia del movimiento pro-democrático cubano ha pretendido e intentado articular y abrir el proceso legal a todos los ciudadanos, sin distinción.     Seguir leyendo “Hora Ciudadana”, nueva iniciativa de la Sociedad Civil cubana

Hacia el Consenso Constitucional


La Hoja de Ruta Constitucional es una propuesta de consenso entre diferentes sectores de la ciudadanía para abrir un proceso constitucional que responda a la diversidad de intereses e identidades  de la sociedad cubana, y que se base en la legitimidad de aquellos. Dentro y fuera de Cuba.

Los abajo firmantes asumimos esta Hoja de Ruta Constitucional como empeño común  entre las distintas organizaciones, personas e instituciones que aspiran al cambio democrático, para abrir una vía que garantice y posibilite que dicho cambio ponga en primer lugar al Estado Democrático de derecho, a la ley y a la participación democrática de los ciudadanos en la definición de su futuro. Trabajaremos compartiendo una agenda para definir ante todo el qué en la sociedad cubana ―las reglas democráticas del juego―   no la competencia entre grupos para decidir el quién del poder en el Estado. Creemos que lo primero a decidir es la naturaleza del poder, no quienes lo detentan.

Esta Hoja de Ruta consta de dos vías: el debate entre todos los sectores y personalidades de la sociedad civil y política, dentro y fuera de Cuba, que aportarán sus ideas y propuestas a un  proceso constitucional que permita llegar a un consenso satisfactorio para todos los sectores de la sociedad, y la recogida de firmas y propuestas ciudadanas, ya iniciada, dentro del proyecto Asamblea Constituyente Ahora.

Nos resulta evidente que el debate  dentro de este proceso constitucional será intenso y complejo. Nuestra rica tradición constitucional está alimentando ya  la controversia entre quienes creen en la restauración de la paradigmática constitución de 1940, los que abogan por la  reforma de la constitución actual y los que propugnan la redacción de una nueva Carta Magna. Pero lo propio y auténtico del consenso es el debate. Hacerlo con madurez, respeto, sentido de responsabilidad e inclusión, asumiendo que una discusión constitucional debe ser un juego de suma positiva, es el reto a enfrentar por todos los cubanos. Para ello podemos empezar por recuperar el espíritu de la Constituyente de 1940 expresado en el lema: Cuba dentro, los partidos fuera. Y cualquiera sea el consenso al que lleguemos, entendemos que al final del proceso prevalecerá aquello que legitimen los ciudadanos.

Para este debate habilitaremos un sitio Web que atesorará  la información, la experiencia y los trabajos producidos o que se vayan produciendo, que permitirá a los ciudadanos con acceso exponer o comentar las propuestas, y les posibilitará también aportar su firma, si están de acuerdo con apoyar el proyecto.

Realizaremos además a fines de mayo 2014 cinco encuentros entre cubanos de diferentes visiones, en cinco ciudades en las que viven o se asientan comunidades importantes: La Habana, Cuba; Miami y New Jersey, Estados Unidos; San Juan, Puerto Rico y Madrid, España. El título del encuentro será: Cuba: el cambio en clave constitucional.

Estos encuentros están concebidos como un paso inicial en la construcción del consenso, y su agenda se concentrará exclusivamente en dos temas:

Primer tema: ¿Por dónde empezar el consenso constitucional? Este tema busca un intercambio creativo entre las distintas visiones del proceso constitucional futuro en Cuba: los restauradores, los reformadores y los animadores del nuevo constitucionalismo.

Segundo tema: papel y participación de los cubanos que viven o residen en el exterior en el futuro Estado democrático. Este tema parte de tres consideraciones: un Estado es democrático si en él participan todos sus nacionales,  independientemente del lugar donde vivan; por otra parte, y debido a razones políticas, Cuba se ha convertido en una nación transnacional; finalmente,  los cubanos que viven o residen en el exterior constituyen uno de los pilares básicos de la economía cubana.  Los términos y metodología de participación en estos encuentros se darán a conocer posteriormente.

Cuba puede. La experiencia fortalece la convicción de que sin una idea fuerte y una visión clara de las metas, el cambio no es necesariamente para mejor. La Hoja de Ruta Constitucional, que se inscribe en el movimiento latinoamericano por cambios constitucionales, puede ser una de esas metas fuertes, necesaria para alcanzar en Cuba un sólido Estado Democrático de Derecho.

Organizaciones e instituciones que adhieren al Consenso Constitucional

(Las que adhieran y posean, pueden aportar sus logotipos, si no tienen objeción, para ilustrar la pluralidad y horizontalidad del Consenso)   Seguir leyendo Hacia el Consenso Constitucional

Hoja de Ruta: Hacia el Consenso Constitucional


Un grupo de organizaciones y personalidades públicas, dentro y fuera de Cuba, hemos convenido en impulsar una Hoja de Ruta para alcanzar lo que hemos llamado un Consenso Constitucional entre todos los cubanos.

Desde Cuba a Miami, de Puerto Rico a Madrid y desde Nueva Jersey a Chile, pasando por Ciudad de México, Caracas y Milán, cubanos de todas las ideologías, de todos los pareceres, intereses y credos religiosos, y de diversas generaciones, creemos urgente y necesario definir y ponernos de acuerdo, primero, en cuáles deben ser las reglas del juego para el presente y futuro de nuestra convivencia, antes que decidir quiénes pueden regir, nunca más de un modo absoluto y perpetuo, los rumbos de la nación cubana. Justamente el modo en que actúan las sociedades maduras. Eso significa cambio constitucional, desde el respeto a nuestra soberanía.

Cuba cambia pero no en beneficio de todos. La manera en que lo hace solo favorece la nueva alianza entre las billeteras, los administradores de diversas religiones, adoptados por el gobierno, y la fuerza. Este pacto corporativo entre el dinero, ciertas esferas de control espiritual y el poder pretende marcar los rumbos del país de espaldas a los ciudadanos. Un pacto, que no es por cierto nuevo en la historia de nuestra nación, y que no contribuye, como no lo hizo en el pasado, a que Cuba llegue a ser lo que ha sido la aspiración de la mayoría de los cubanos: un lugar para todos.

En épocas de cambio las miradas de corto plazo solo piensan primordialmente en el bienestar, el estómago y el beneficio económico. Un error de perspectiva porque, como demuestran el retroceso de ciertas reformas en Cuba y otras partes del mundo, donde no existen seguridad legal e institucional no hay opciones para la prosperidad de las naciones, de los intereses, de las personas y de las familias. Solo reinan la precariedad y la incertidumbre. Para reconstruir naciones se necesitan miradas de largo plazo que trabajen en los cimientos de la sociedad y, lo más importante, partan de y fortalezcan la legitimidad que nace únicamente de los ciudadanos. La Constitución es el mejor lugar de encuentro para alcanzar estos propósitos.

En esas dos direcciones se encamina esta Hoja de Ruta. En la búsqueda de un orden constitucional y legal que surja de la ciudadanía, en toda su diversidad y pluralidad, como fuente de legitimidad fundamental, y en el establecimiento de las condiciones propicias para el ejercicio de los derechos, para el control del Estado por parte de los ciudadanos y para poder construir el bienestar y la prosperidad de los individuos, de las familias y de la sociedad.

Ya hemos avanzado algo en la construcción de ese consenso. Miles de ciudadanos han firmado el llamado por una Constituyente en Cuba, acercándonos así a la cifra legal mínima necesaria para la legitimación político-constitucional de esta iniciativa; cifra que, dada la magnitud del proyecto, marca solo el comienzo de su legitimación ciudadana. Los gestores del Consenso Constitucional, que somos todos los que se adhieran a esta iniciativa, invitamos a los cubanos, estén donde estén, a que se sumen a este esfuerzo por dotarnos de un nuevo marco civilizado de coexistencia, y a que ofrezcan sus ideas de cómo podemos lograr que Cuba sea, desde este plano, un lugar para todos.

Para ello se puede acceder al sitio: https//.consensoconstitucional.com En él se encontrará, además, información gradualmente actualizada sobre este proyecto a partir de las ideas que todos aportemos.

Asambleas Deliberativas


                                                                                          

¿Qué son las Asambleas Deliberativas?

Son espacios de reunión y encuentro para que los ciudadanos practiquen, hagan propuestas y tomen decisiones a través de la Democracia Deliberativa.  Las Asambleas Deliberativas se reglamentan, por tanto, a partir de los requisitos y las características de la Democracia Deliberativa.

¿Y qué es la Democracia Deliberativa? La búsqueda de conformidad y acuerdo entre ciudadanos, con diferentes visiones y modos de pensar, por medio de la conversación respetuosa y en igualdad de condiciones sobre todos los aspectos que determinan y afectan su  vida en común. Para la Democracia Deliberativa todos los temas, desde los más fundamentales hasta los más ordinarios y prácticos, entran en la deliberación ciudadana.

¿En qué se basa la Democracia Deliberativa? En la soberanía de los ciudadanos. Todas las constituciones afirman que la soberanía reside en el pueblo. Pero con ello solo se garantiza que el poder político sea ejercido por sus representantes. La Democracia Deliberativa, un paso democrático más profundo, busca hacer más efectiva la soberanía del pueblo al consolidar la capacidad de todos y cada uno de los ciudadanos para definir con autonomía las opciones y decisiones políticas de su país, y para controlar a los funcionarios públicos. Al fortalecer la soberanía de los ciudadanos, se logran dos cosas: que la política se construya de abajo hacia arriba y que el Estado se ponga al servicio de los ciudadanos, no los ciudadanos al servicio del Estado.

La Democracia Deliberativa no elimina ni sustituye a los representantes. Sí significa una nueva cualidad y una nueva calidad democráticas. Ella extiende la deliberación, el debate, la discusión y la decisión políticas, que siguen considerándose legítimos solo para representantes, parlamentarios y funcionarios públicos, a todos los ciudadanos. Como legítimos soberanos, estos también proponen —proponer las ideas fundamentales es el rasgo que distingue a la deliberación—, y no solo opinan sobre las políticas del país y la sociedad. En la Democracia Deliberativa no se espera ni se pide permiso para pensar en la nación.

El voto para elegir y el criterio de las mayorías en las democracias electorales; la discusión de propuestas empaquetadas en las democracias participativas; y la protección, la justicia social y la igualdad en las democracias constitucionales convierten a los ciudadanos en súbditos de sus representantes, de las burocracias y del Estado;  ciudadanos pasivos que oscilan entre el voto, la queja, la opinión, la protesta y el agradecimiento. Solo la Democracia Deliberativa posibilita que los ciudadanos, en su calidad de soberanos, definan, formulen y controlen su presente y su futuro. Con autoestima y responsabilidad. A la pregunta de quién define qué, la Democracia Deliberativa responde con preferencia y seguridad: los ciudadanos activos en una conversación plural y basada en el uso de la razón.

¿Qué exigen la Asamblea y Democracia Deliberativas?

Ciudadanos que se informen. Sin información no hay decisiones acertadas.

Ciudadanos tolerantes. Sin tolerancia no hay igualdad entre ciudadanos.

Ciudadanos dispuestos a la conversación franca. Sin franqueza no se toman en cuenta todas las perspectivas.

Ciudadanos que escuchen. Sin escuchar activamente no se comprenden las razones de los demás.

Ciudadanos que acepten la fuerza del mejor argumento. Sin convencimiento argumentado se debilitan los acuerdos.

Ciudadanos que acepten la pluralidad. Sin admitir la pluralidad y diversidad no hay ciudadanía compartida ni democracia de iguales.

Ciudadanos respetuosos de las minorías. Sin espacios para las minorías se imponen la coacción mayoritaria y la subordinación, no el respeto a la diversidad.

Ciudadanos abiertos a nuevas y diferentes perspectivas. Sin apertura mental no se equilibran los intereses propios y comunes, no se aprende de los demás ni se abre el futuro.

Ciudadanos elegantes. Sin las cortesías de la comunicación decente no se crean las condiciones psicológicas para la conversación respetuosa, útil y productiva en democracia.

Ciudadanos pacíficos. Sin comprender que la política existe porque existen las diferencias no es posible la democracia.

Estos diez requisitos hacen posible que la Democracia Deliberativa se establezca como modelo para que los ciudadanos  —diversos y diferentes—   reinventen, acerquen y se acerquen a la política como lugar donde se toman decisiones que inevitablemente les afectan y competen. La división entre revolucionarios y contrarrevolucionarios hace imposible en Cuba la ciudadanía misma y la  igualdad de todos los ciudadanos para buscar soluciones a la vida en sociedad. Lograr estos propósitos no es tarea fácil.  El Certificado de Ciudadanía Democrática que otorgaremos será un poderoso estímulo para colocarnos a la altura de la misión.

La Plataforma Nuevo País cree firmemente que los cubanos podemos, debemos y necesitamos instaurar la Democracia Deliberativa para colocar en nuestros manos, por primera vez en la historia de Cuba, nuestros asuntos y los de la nación.

Las Asambleas Deliberativas permanentes que iremos estableciendo en todo el país son un camino importante en esta dirección. Ellas parten de varios principios: ciudadanía plural, ciudadanía sin coacción y ciudadanía como legitimidad. Por eso las Asambleas Deliberativas no se vinculan ni a las instituciones del Estado ni a las organizaciones o partidos políticos que compiten por el poder. Las Asambleas Deliberativas son poder ciudadano en acción, sin pedir permiso y con dos lemas esenciales:

Pensamos mejor cuando pensamos juntos

Ciudadanía es deliberación 

Mesa Coordinadora

Plataforma Nuevo País   _________________________________________________________________________________

Correo electrónico:  nuevopais11@gmail.com   Web: foronuevopais.com, Blog: proyectonuevopais.org

Fernando Palacios Mogar: 53445927;       Manuel Cuesta Morúa: 52840388                                                                         Twitter: @Historico24,                                                   Twitter: @cubaprogresista