Archivo de la categoría: Consenso Constitucional

Aporte Constitucional


Publicado por: Carmelo Bermúdez

En los encuentros sobre Consenso Constitucional en los que he participado en Santiago de Cuba para debatir sobre el tema de la Constitución he podido apreciar como la mayoría de los ciudadanos desconocen la Constitución y nunca les había sido un tema a tratar. Algunos desconocían que habían existido varios procesos Constitucionales, como fueron las constituciones mambisas de Guáimaro en (1869), Baraguá en (1878), Jimaguayú en (1895) y La Yaya en (1897). Así fue que se iniciaron nuestros debates hasta empezar sobre la Constitución de 1940.Iniciado este muchos se negaron a debatir sobre dicha constitución  y por ende se negaron rotundamente a hablar sobre la del 1976, como consecuencia a esto la mayoría decidió votar a favor de una Nueva Constitución que los representase como ciudadanos.Todos Los participantes quedaron muy a gusto con este proyecto dejando claro que es muy oportuno para pensar en el futuro institucional de Cuba y reedificar su base como Républica.

– teniendo en cuenta el estado de opinión de muchas de las personas con las cuales me reuní, dialogue y escuchando todos sus aspectos puedo redactar este humilde escrito basado en aportar un modelo para una Nueva Constitución que siga los preceptos de la democracia, donde no exista la tendencia al personalismo ni a los caudillos políticos como ocurrió a mitad del siglo XX.

Busco aportar junto a otros hermanos  un texto donde podamos verlo como la madre Constitución que le brinde al pueblo cubano  seguridad y esperanza.

Puntos a tener en cuenta para una Nueva Constitución:

  • Cuba es y debe ser Libre e independiente no puede ningún Estado tener intención de ejercer soberanía, jurisdicción o dominio sobre la isla.
  • Que la salud y la educación sean principios básicos para toda la sociedad, y sean ejercido de forma gratuita. Sin que se vuelva, en el caso de la salud una alternativa económica para el país. Respetando aquellos que su medio de vida les permita pagar por estos servicios.
  • Crear un fondo para utilizarlo únicamente al servicio de los pobres, los enfermos y los ancianos.
  • Que la constitución creada sea revisada y analizada en un periodo mínimo de 10 años para que no pierda su sentido trascendente.
  • Disminuir paulatinamente los gastos excesivo e injustificado del ejército. (FAR)
  • Que se respete la autonomía de las instituciones religiosas sin importar las denominaciones. Ningún gobierno elegido puede ejercer sobre ellas ni política ni económicamente.
  • Abolición total de la pena de muerte dejando plasmado que ningún gobierno pueda a ser uso de esta.
  • Compromiso de los gobiernos provinciales de trabajar por el crecimiento económico, científico, técnico y social de su localidad y garantizar la tranquilidad ciudadana de ellas.
  • Los militares que sean elegidos democráticamente para ejercer cargos públicos o políticos, deben de quedar deshabilitado de su vida militar mientras ejerza como funcionario. 1- los militares de rango alto, para poder ejercer o postularse a la presidencia del país, deben de haber estado fuera de la vida militar, por un periodo mínimo de 10 años.
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Nota de Prensa


La Habana, 6 de octubre de 2014

Comienza en Polonia una serie de talleres especiales que el Instituto Lech Walesa ha preparado para abogados independientes y activistas como forma de intercambio y apoyo al proyecto Consenso Constitucional que un grupo numeroso de organizaciones, activistas y ciudadanos impulsamos dentro y fuera de Cuba.

Asisten, entre otros, los abogados Yaremis Flores Marín, Veizant Boloy González y la activista Eleanor Calvo Martínez, miembro del Comité Ciudadanos por la Integración Racial y Directora del Observatorio Contra la Discriminación.

Nota de Prensa CCLos talleres, donde se hablará fundamentalmente de las reformas constitucionales en Polonia, sus aciertos y fracasos, tendrán lugar del 6 al 12 de octubre.

Estos talleres son fruto del intercambio que por más de un año hemos sostenido con el Instituto Lech Walesa y nacen de la iniciativa de Flores Marín, Directora del Centro Pro Legal, una nueva institución de la sociedad civil que agrupa a abogados y se dedicará a la asesoría en materia legal y a fundamentar iniciativas legislativas ciudadanas.

 

Manuel Cuesta Morúa

Gestor Consenso Constitucional Seguir leyendo Nota de Prensa

Las indefiniciones de la “actualización” y la necesidad de una nueva Constitución


Todos los cubanos deberíamos apoyar un proceso de democratización, que enrole al gobierno y posibilite dialogar entre las diferentes tendencias políticas hacia una nueva Constitución.

El primer y gran problema, el gran pecado original de la “actualización”,  expresada en los llamados Lineamientos aprobados por el VI Congreso del PCC, es su carencia de definición sobre el tipo de sociedad que se propone, sus fines y medios.

Todo está encaminado a “desarrollar la economía y ganar en eficiencia y productividad”, una consigna que lo mismo pudo haber sido enarbolada por los esclavistas azucareros en el siglo XIX, que por los grandes empresarios capitalistas extranjeros que existían en nuestro país antes de las estatizaciones de los primeros años de la revolución del 59.

Mucho que se pidió al Partido, antes de aquel Congreso que definiéramos de conjunto, primero, qué entendíamos por socialismo, qué tipo de sociedad nos propondríamos, cuáles eran sus objetivos y los medios y sus métodos correspondientes. La indiferencia fue la respuesta.

Y desde luego, todo partido tiene el derecho de definir  o no sus propósitos y formas de alcanzarlos. Pero indefiniciones e inconsecuencias se pagan caras, como ya está ocurriendo. La falta de definiciones  del PCC, puede deberse a que quiénes cometieron los anteriores errores están intentando  enmendarlos sin haber hecho la crítica consecuente de los mismos, lo que lleva a pretender otros resultados con iguales o parecidos métodos.

Especialmente, en este tipo de sistema político monopartidista que dice  representar a todo el pueblo, la sociedad misma debió también discutir y aprobar, cómo deseaba vivir, qué entendíamos por socialismo, qué sociedad queríamos, sin imposiciones  de guion,  como hizo la dirección de ese partido único, amparada en el antidemocrático Artículo V constitucional.

Y de ahí las incongruencias como los decretos que estimulan el desarrollo capitalista privado pero mantienen trabas monopólicas y estatales insalvables, los que desestimulan y tergiversan el avance socialista, los que complican y hasta impiden cualquier desarrollo de las fuerzas productivas y los que esperan que el capital internacional venga a “salvar al socialismo cubano”.

Para enfrentar este grave problemas institucional, nada mejor que una nueva Constitución democrática, pues es más que evidente, que la de 1976 está rebasada por la historia, por los fracasos de la economía estatizada y centralizada establecida en la mismas y por las necesidades de un proceso de democratización y socialización en el orden político y económico que favorezca el desarrollo de nuestra sociedad en crisis multisectorial.

Aquella Constitución  aprobada hace casi 40 años fue producto de circunstancias históricas concretas, nacionales e internacionales,  que han cambiado drásticamente.

La desintegración de la URSS y el “campo socialista”, la conversión de China en una gran potencia económica capitalista y el desastre económico-político y social manifiesto en la sociedad cubana, han demostrado las inconsecuencias de los fundamentos “marxistas-leninistas”, en verdad estalinistas, sobre los cuales fue concebida aquella Constitución.

El 24 de febrero pasado en la Asamblea Nacional del Poder El Presidente Raúl Castro expresó: “En concordancia con los acuerdos del VI Congreso, será preciso armonizar los postulados de la Constitución de la República con los cambios asociados a la paulatina implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución”. Clarísimo: corremos el riesgo de que se “constitucionalice” lo ya decidido por el Partido Comunista, si los cubanos no somos capaces de garantizarnos como pueblo una verdadera Constitución democrática.

Por otro lado, en una polaridad nada saludable, unos cubanos creen que debe partirse de la Constitución del 76 y otros que de la del 1940. Si bien ambas contienen elementos rescatables, nuestra realidad actual difiere mucho de aquellos dos momentos y el mundo en que vivimos, es otro bien distinto.

Una Comisión de Asuntos Constitucionales funciona en la Asamblea Nacional del Poder Popular, pero sus deliberaciones no se conocen. La Casa Cuba hizo propuestas concretas abiertas para reformar la Constitución. Los partidarios del Socialismo Participativo y Democrático planteamos al VI Congreso del PCC la necesidad de una nueva Constitución. Varios intelectuales, y no solo profesionales de las Ciencias Jurídicas, han insistido también en su conveniencia.

A su vez, un grupo de socialdemócratas cubanos, impulsa ideas y acciones positivas y constructivas encaminadas a lograr un consenso constitucional entre los cubanos de todas las tendencias políticas, con miras a crear condiciones favorables para una nueva constituyente. Esfuerzos todos válidos y ensamblables que deberían ser  de amplio conocimiento popular.

La nueva constituyente, para ser representativa de los intereses de todo el pueblo, tendría que ser la obra de todos los cubanos y no de un pequeño grupo de ellos, designados por auto-designadas instancias.

El debate amplio en el seno del pueblo, debería realizarse antes y durante la discusión abierta, pública, por medio de la televisión, la radio y la prensa de todo tipo, incluida internet libre, de lo que se vaya debatiendo entre los representantes que van a proponer el proyecto que se someterá a referendo popular.  Tales representantes deberían ser electos democráticamente y encarnar, en forma proporcional todas las ideas políticas que conviven en la sociedad cubana. Eso precisará de una ley de partidos políticos o  una adecuación/ampliación de la actual ley de asociaciones.

Pero, para que quede expedito el camino a una nueva  Constituyente,  será preciso un previo proceso de democratización de la vida política del país, que enrole al actual gobierno,  -sea  por decisión propia o por demanda de amplios sectores sociales-  y posibilite la libre expresión y asociación de los cubanos, así como la suspensión de todo tipo de persecución por razones de tipo político, de manera que sea posible defender, explicar y argumentar ante todo el pueblo, en forma horizontal, los diferentes puntos de vista.

Y desde luego no se trata de “pedir permiso”, ni mendigar derechos al poder. Me refiero a la necesidad de crear un ambiente nacional de concordia y democratización que involucre a las instituciones oficiales y nos ayude a todos a superar esta ya larga etapa de autoritarismo.

Ese proceso, será el que permitiría que discutamos abiertamente  y decidamos entre todos, qué  socialismo o qué tipo de sociedad queremos los cubanos, sin desmedro de los derechos e intereses de las minorías.

La cercana desaparición de los “históricos” de los primeros planos políticos, acrecienta la necesidad de este proceso de democratización. La “legitimidad” que brindó la revolución del 59, se agota con ellos. Si entre todos no establecemos un nuevo contrato social, que rija los próximos lustros de la sociedad cubana, nadie puede prevenir qué vendrá después.

Todos los cubanos que aspiramos a que en nuestra sociedad se concreten, pacíficamente, verdaderos cambios democráticos en el sistema político y económico, aun cuando tengamos otras diferencias estratégicas, podríamos y deberíamos coordinar nuestros esfuerzos, para tratar de promover ese necesario proceso de democratización que rompa mordazas y autocensuras a fin de posibilitar el diálogo franco, abierto, sin secretismo, sin sectarismos ni elitismos, sin revanchismos ni intolerancias que nos permita encontrar el camino compartido hacia el futuro consensuado, en el que todas las partes participen de acuerdo con principios comúnmente aceptados.

Viva Cuba libre. Socialismo por la vida.

II Jornada de Consenso Constitucional


Sin títuloConsenso Constitucional sigue construyendo el derecho desde la ciudadanía. Durante tres días, 27, 28 y 29 de junio, se realizaron encuentros en 205 Mesas de Iniciativa Constitucional (MIC) en todo el país. Más de 1800 ciudadanos debatieron en torno a los puntos de partida del cambio constitucional en Cuba. Desafortunadamente, un número similar de MICs no pudieron realizar sus encuentros porque no contaron a tiempo con la documentación que sirve de guía a los debates.

En esta II Jornada se reportó, hasta ahora, un solo caso de represión policial. El activista y Gestor de Consenso Constitucional,  José Díaz Silva, fue detenido durante todo el sábado 28 para impedirle asistiera a uno de los encuentros en el municipio 10 de Octubre.  Esperamos que este acto arbitrario no marque una tendencia futura de intentar lo inevitable: que la ciudadanía, en ejercicio de su legitimidad y soberanía, trabaje para dotarse de nuevas leyes que le representen y garanticen sus derechos.

El ejercicio de construcción constitucional a través de las herramientas de la democracia deliberativa crece en fuerza, consistencia y participación. El punto de vista que hasta ahora va predominando es el de la necesidad de una nueva constitución para Cuba.

A partir de esta II Jornada comienza a organizarse una red de Gestores Constitucionales que se encargaran de extender, capilarizar y publicitar el proyecto de Consenso Constitucional por todo el país. Esta red, junto a las MICs permanentes, facilitara el alcance y la inculturación del derecho, la ley y la constitucionalidad necesaria para recrear el Estado de derecho.

Consenso Constitucional, que cuenta y quiere contar con todos los cubanos, dentro y fuera del país, realizará un encuentro en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) con organizaciones de cubanos, académicos e intelectuales residentes en los Estados Unidos el próximo 19 de julio. Participarán en él un grupo de Gestores  residentes en la isla. Nos abrimos así a un concepto esencial de este proyecto: La Cuba de los ciudadanos es la Cuba de todos los cubanos.

La III Jornada se desarrollara entre finales de agosto y principios de septiembre.

Invite a los cubanos, donde quieran que estén, a que visiten y firmen en www.consensoconstitucional.com

Gestores Consenso Constitucional       Seguir leyendo II Jornada de Consenso Constitucional

Consenso Constitucional en Villa Clara


En San Antonio de las Vueltas,  Villa Clara se conformó una MESA DE INICIATIVA CONSTITUCIONAL permanente. Los miembros de la sociedad civil que lograron reunirse estuvieron de acuerdo en crear una nueva Constitución que tenga en cuenta la de 1940 pero que se ajuste a las nuevas generaciones y a los cambio ocurridos hasta estos momentos los cuales no existan en esa época.  Su coordinadora y moderadora se llama Niurcy Acosta.

  1. Niurcy Acosta
  2. Raul Glez M
  3. Juan Miguel Acosta B
  4. Javier Delgado T
  5. Humberto Quiros Glez
  6. Leonardo Rodriguez Alonso

Talleres de Consenso Constitucional


Nuevo País, ha realizado, en función del proyecto Consenso Constitucional que hemos venido desarrollado con éxito un sin número de actividades. De hecho comenzamos gradualmente desde el mes de marzo a realizar encuentros de preparación, primero en La Habana, con Gestores del proyecto para definir como implementar los talleres de iniciación.

A partir del mes de abril comenzaron los talleres, fundamentalmente en Santiago de Cuba, algunas otras provincias orientales y La Habana, con la participación de activistas de todas las organizaciones participantes.

El pasado 30 y 31 de mayo y el primero de junio, se realizaron ya 314 primeros encuentros tanto de talleres como de Mesas de Iniciativa Constitucional, con la participación de 2 400 ciudadanos. Proseguimos con el proceso y ya se han establecido Mesas de Iniciativa Constitucional permanentes que funcionarán a nivel comunitario. El proyecto es establecerlas en principio, una en cada uno de los 159 municipios del país.

Algunos de los participantes reportaron a través de estos vídeos sus experiencias en el taller, señalando que se han ido familiarizando y obteniendo conocimientos abecedarios a diversos activistas en materias relacionadas con el proceso constitucional, la importancia de la ley y del Estado de derecho para la construcción de una sociedad democrática.

Iniciativa Constitucional

Testimonio IC