Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD)


El proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba, anunciado al mundo el 17 de diciembre de 2014, toca a su fin. Lo marcan tres hitos fundamentales: el encuentro histórico entre el presidente electo Barack Obama y el presidente designado Raúl Castro en la VII Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, la inauguración formal de la embajada cubana en Washington el pasado 20 de julio, y su culminación el 14 de agosto con la apertura de la embajada estadounidense en La Habana. Tres acontecimientos históricos para un proceso crítico.

La guerra fría ha terminado así en nuestro hemisferio pero de un modo controversial. No solo por las discusiones que ha motivado sino por los desafíos pendientes para la nación y sociedad cubanas, donde aún no se respetan los derechos fundamentales del hombre, consagrados en la Carta Internacional de los Derechos Humanos, y donde la posibilidad de los ciudadanos de decidir libremente su opción política es criminalizada.

La Mesa de Unidad de Acción para la Democracia es una concertación política que nace desde la pluralidad de ideologías, asume la tensión,  las distintas visiones y las posiciones de sus diversos debates y se concentra en los desafíos acumulados y  en los desafíos que vienen, no en los desafíos resueltos.

Con esta perspectiva la MUAD se abre con el fin de trabajar en un nuevo contexto en el que el diálogo y la diplomacia se revelan como las herramientas por excelencia para la resolución pacífica y civilizada de los conflictos.

Cuba tiene hoy serias carencias que generan conflictos. Ellas exigen una reforma política y cívica que devuelva el país a los ciudadanos;la liberación incondicional de los presos injustamente encarcelados, que incluye a los presos políticos y de conciencia; una reforma migratoria que elimine los obstáculos para el libre movimiento de los cubanos, y que permita a los compatriotas en la diáspora entrar, residir y salir libremente del país sin condicionamiento de tipo alguno; una reforma económica que dé a los cubanos donde quiera que estén plenos derechos de propiedad y de inversión, eliminando los privilegios que favorecen a los extranjeros, a la cúpula del poder y a sus familiares; además de la promoción y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, garantizados por un Estado democrático de derecho en el que se respete la ley.

La MUAD exige de este modo la ratificación e implementación del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, firmados en el 2008 por el gobierno cubano, y reclamados por todos los actores de la sociedad; defiende la reforma al Código Penal cubano; apoya los reclamos y las propuestas para una nueva ley de medios, de libertad de expresión, de manifestación y contra los delitos de odio; respalda el llamado a un Diálogo Nacional entre todos los cubanos y cubanas,junto a la demanda de Ley de Amnistía para los prisioneros políticos, planteadas específicamente y en su caso por plataformas como  Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana y el Foro por los Derechos y Libertades.

La MUAD impulsa, además, como líneas estratégicas de acción política, el proyecto Otro 18, que recoge las propuestas ciudadanas para nuevas leyes electorales, de asociaciones y de partidos políticos; la demanda de un sistema electoral democrático presentada por la iniciativa Urna Transparente del Foro Anti totalitario Unido  y  la realización de un Plebiscito, proposición de la plataforma Cuba Decide, que permita definir, desde la ciudadanía, la legitimidad de los procesos políticos en Cuba.

Insistir, como hace el gobierno de Cuba, en la lógica de la confrontación como método de exclusión y avasallamiento político es un atentado contra la paz y la concordia que la nación cubana ansía. El actual proceso de normalización diplomática entre naciones vecinas y hasta ayer enemigas está en sintonía con el Diálogo Político que se promueve desde la sociedad cubana y la Unión Europea, y en consonancia con el acercamiento que impulsa la región latinoamericana y caribeña.

Los cubanos tenemos y queremos comenzar nuestro proceso de normalización: la normalización democrática de nuestro país. A partir de estas nuevas realidades, la movilización por la democracia en Cuba se enfrenta de tal modo a nuevos retos.

El futuro depende de la voluntad política de todos los cubanos, incluyendo a los miembros del gobierno.  El desafío político está abierto.

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Declaración Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana


Espacio Abierto, una plataforma plural desde la sociedad civil cubana, se declara altamente preocupado por el recrudecimiento de la violencia contra los activistas en todo el país. Y la condena. Hace notar, especialmente, el ensañamiento contra Las Damas de Blanco y contra quienes deciden acompañarles cada domingo.  Todo ello es incongruente con el creciente y positivo interés internacional respecto a la evolución de Cuba.

Considera, con independencia de los diversos enfoques que en su interior se debaten, respecto a la normalización de relaciones con el gobierno cubano que promueve la comunidad internacional, que el acercamiento con los Estados Unidos y la Unión Europea debe tener como imperativo visible de las negociaciones el respeto a los derechos humanos del pueblo de Cuba. En este sentido, Espacio Abierto cree que el diálogo estructurado sobre derechos humanos entre la Unión Europea y los Estados Unidos con el gobierno cubano requiere de un seguimiento y pronunciamiento público ante el comportamiento represivo de las autoridades de la isla hacia sus ciudadanos, especialmente hacia el sector crítico, incluyendo a actores en el campo de la cultura, y en la comunidad civil y pro democrática. Este diálogo debe ser también  una oportunidad para pedir la ratificación por la Asamblea Nacional de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; Sociales, Culturales y Económicos, firmados por el gobierno cubano en 2008. No resulta estratégico alimentar la visión, ya popular, de que los diálogos entre Estados equivalen a un diálogo exclusivo entre hombres de negocios.

Por otra parte, las visitas de representantes de países democráticos, que avanzan diálogos en Cuba en materias sensibles como las libertades fundamentales y los derechos humanos, deben estructurar un diálogo también público y visible con actores de la sociedad civil democrática e independiente, tanto para escuchar otras visiones sobre nuestra realidad, como las diversas alternativas que representamos. No hacerlo, estimula la violencia del régimen contra los ciudadanos, desconoce la rica diversidad de visiones al interior del país y podría interpretarse como una forma de aprobación a las prácticas cada vez más inciviles del gobierno de Cuba.

En Espacio Abierto trabajamos con la premisa de que las diferencias enriquecen a las naciones, no las debilitan. Esperamos de la comunidad internacional que nutra esta visión compartida hacia Cuba.

Firmantes Declaración de Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana

  1. Elizardo Sánchez, Activista de Derechos Humanos, CCDHRN
  2. José Daniel Ferrer, Activista político, UNPACU
  3. Mario Félix Lleonart, activista religioso, Pastor Bautista
  4. Yoaxis Marcheco, activista religioso,
  5. Fernando Palacio, activista político, PSDLC
  6. Tania Bruguera, activista cultural,
  7. Antonio  Madrazo, activista cívico, CIR
  8. Lilianne Ruiz, periodista independiente
  9. Manuel Cuesta, activista político, Arco Progresista-Nuevo País
  10. Laritza Diversent, abogada, Cubalex
  11. Guillermo Fariñas, activista político, FANTU
  12. José Alberto Álvarez, activista cívico, Cuba Exige
  13. José D. Silva, activista político, MNOR
  14. Eliecer Ávila, activista político, Somos +
  15. Carmelo Bermúdez, activista político, Arco Progresista
  16. Aida Valdés, activista de Derechos Humanos, Asociación de Presos y ex Presos Políticos
  17. Librado Linares, activista político, Movimiento Reflexión
  18. René Gómez, abogado, Corriente Agramontista
  19. Yoani Sánchez, periodista, 14ymedio
  20. Reinaldo Escobar, periodista, 14ymedio
  21. Wilfredo Vallín, abogado, AJC
  22. Víctor Domínguez, periodista y escritor, Club de Escritores de Cuba
  23. Jorge Olivera, periodista y escritor, Club de Escritores de Cuba
  24. Julio Aleaga, periodista y activista, Candidatos por el Cambio
  25. Carlos Millares, activista, Fundación Sucesores
  26. A García, activista, Fundación Sucesores
  27. Saúl R. Quiala, activista, Fundación Sucesores y Partido Socialdemócrata de Cuba
  28. Maikel Pardo, activista, Fundación Sucesores
  29. Ernesto Díaz, activista, Unión Social Comunitaria Cubana
  30. Dagoberto Valdés, activista cívico y editor, Revista Convivencia
  31. Karina Gálvez, economista y ensayista, Revista Convivencia
  32. Henry Constantin, periodista, Revista Convivencia