Payá y Varela, entre silencios y bullas


No entendí el gesto de mi madre. Sobre el retrato de Varela aparecido en una Bohemia a inicios de los noventa, había escrito “padre” junto al nombre y con bolígrafo, como una recordación a que Varela, más allá de un pensador, había sido un cura. Lo hizo como un gesto de íntima rebeldía, ante un gobierno que durante décadas hizo cuanto pudo por opacar la catolicidad del patriota reducido a una única frase descontextualizada: el primero que nos enseñó a pensar.

Demasiado joven yo para entender aquel gesto que se me antojó un pataleo de ahorcado. Aquel gesto que, según el canon en que me formé, restaba prestancia a la figura histórica que inútilmente pretendían venderme como relevante. Así que el primero que nos enseñó a pensar, repetía yo aburrido. Esa frase que había aprendido yo de memoria a pesar que aprender de memoria fuese el mayor de los absurdos, según reza la otra frase que cerraba una obra que, recalco, se me antojaba magra, reducida a ese par de algoritmos que sonaban a metáfora piadosa para un menguado sacerdote, cuya obra era lugar común entre tantos próceres decimonónicos mucho más relevantes, con todo y eso, opacados en su mayoría por el legado martiano. Seguir leyendo Payá y Varela, entre silencios y bullas

El cubano innoble


Así, con membrete decimonónico, podría considerarse un proyecto que pusiera en jaque la sombra abstracta que reflejan los demócratas hacia el cubano de a pie. “Ese tipo es de los derechos humanos – aquella mujer dama de blanco…”, son las etiquetas más comunes. Siempre como algo distante. Como una realidad ajena paralela, como el paso definitivo extremo que podría darse si se decidiera poner la dignidad por encima de todo, o simplemente si se secara la teta de la que se ha estado mamando, y se chocase de pronto con la realidad avasallante.

Una página web para la denuncia. Esta vez no para la raíz el tronco del problema la cabeza del pulpo, sino para el tentáculo en concreto el que se palpa a diario, el que te pisa el cayo. Que una cosa es el funcionario o el policía que se limita a cumplir leyes arbitrarias sí, pero leyes a fin de cuentas, y otra el funcionario o el policía que se encarniza, que valiéndose de su cargo su posición, arma toda una mafia para coaccionar extorsionar al ciudadano de a pie, contando con la vista gorda apoyo tácito de las autoridades. Seguir leyendo El cubano innoble

“Salobres”


¿Por qué en la carretera no está El Arco?

                                                               ¿Los hoteles por qué habrán demolido?

¿Por qué se habrá marchado tanta gente?

G.G.

 

Las zanjas de mi pueblo desembocan

en el mar ya cansadas del desecho

y un lino se me enreda desde el pecho

al seco manantial donde se apocan

la vida y la alegría ya trastocan

una orilla de luz. Alguien lo estrecho

dilata y se persigna insatisfecho

su imagen pinta Dios si al alba tocan

las zanjas de mi pueblo: son heridas

que saben de memoria los misterios

del sol y de los besos más salados.

Son espejos que silban las medidas

del hastío  difuso. Son imperios

salobres de arrabales marginados.

Catarsis: Purificación de las pasiones mediante la emoción estética


  “Salvación”

La página en blanco me salva.

Cada mancha que le otorgo es un alma que me devuelve.  La gente pasa y su silencio se acoda en mis palabras. Mejor jugar con esta rutina diferente  que hacer un pacto con la impiedad que nos habita.

La página en blanco siempre me salva de todo. Y aunque a veces temo no encontrar la puerta de salida para llegar a ella, sigo pidiéndole perdón por beber de su pureza en medio de mi catarsis. Seguir leyendo Catarsis: Purificación de las pasiones mediante la emoción estética

El general con su pantomima


En sus teatrales declaraciones de abril de 2009 en Cumaná ( Venezuela ), Raúl Castro dijo que estaba dispuesto a dialogar con Estados Unidos y lo ha repetido en su último discurso del pasado 26 de julio en Guantánamo pero todo el mundo sabe (incluyendo a los americanos) que nuestro general lo que está haciendo es marear la perdiz con esos señuelos en los que se han de agregar la imposible « reforma migratoria » y muchas otras burlas de su factura porque él no se puede alejar de su invariable línea vital de trasnochado dogmatismo bolchevique, por un lado, para ganar tiempo y, por el otro, para no reconocer que su discusión tiene que ser con los cubanos y no con el gobierno de Estados Unidos.

Raúl Castro ha dicho también que, los que desean su « retiro » político, andan buscando una intervención militar extranjera en Cuba, como aquella que dio al traste con la dictadura en Libia o como el apoyo logístico que reciben los rebeldes de Siria, él sabe que eso no es cierto ni posible porque si bien, los opositores que se enfrentan al régimen dentro de Cuba, son la heroica excepción que confirma nuestra realidad de cada día, el nivel de destrucción moral al que los Castro y la retahíla de paniaguados han arrastrado el país, no permite por el momento, que la gente comprenda masivamente la necesidad del interés por los asuntos públicos y así, la abrumadora mayoría del pueblo cubano, ésa, la que debe dedicar su tiempo a buscar comida y a ganarse dos reales, no tiene idea de lo que debe ser una república democrática de hombres y mujeres libres exenta de autócratas fiambrados. Seguir leyendo El general con su pantomima

Declaración de Nuevo País


Nuevo  País se une al dolor de una familia, de amigos y compatriotas de bien, y al de aquellos que desde el exterior han expresado consternación por la muerte inesperada del líder democratacristiano Oswaldo Payá Sardiñas.

Es una pérdida sensible para la comunidad democrática cubana. Y no específica y exclusivamente por sus aportes políticos a la democratización de la isla, sino por dos rasgos fundamentales que no abundan en nuestros tiempos: carácter e integridad.

Sólo nos queda ajustar y afincar nuestra lucha desde lo que significa la muerte de hombres y mujeres por el mejor destino de los demás. Eso se lo debemos a Oswaldo Payá Sardiñas como antes y siempre a Laura Pollán, Orlando Zapata Tamayo, Wilman Villar y tantos otros.

Nuevo País propone a toda la comunidad democrática de Cuba organizar en la mejor oportunidad posible, y después de una consulta con su familia,  un homenaje a este hombre singular que supo unir, tras una tradición que se extraña, política, moralidad y valores doctrinales.

Mesa Coordinadora

Plataforma Nuevo País 

Crónica fronteriza


Finalmente entendí que, a mi edad, más valía no esperar para cruzar los Pirineos por el camino de Santiago de Compostela porque – me dije – que no es lo mismo llegar a abuelo en estado amébico e incoloro que poder contar algo que valga la pena a los nietos y, sin pensarla dos veces, el pasado 1ro de julio cogí monte a pie, pasando de la villa francesa de Saint Jean Pied de Port a 153 metros de altura hasta el alto de Ibañeta en España a unos 1058 metros sobre el nivel del mar.

Fue una marcha de diez largas horas por el llamado camino de Valcarlos, un sendero de cabras en ascensión constante durante veintiséis kilómetros hasta Ibañeta y lo que más le llamó la atención a este cubano fue que en esa parte de la frontera se entra y se sale de España varias veces sin que uno lo pueda adivinar porque no hay absolutamente ninguna valla o indicación para discriminar un país del otro y, así, creyéndome en España, me topé a un pastor con su rebaño y sus perros al que le pedí mi camino en castellano pero me respondió en francés con grandes aclaraciones patrias y la huraña mirada del montañes : « aquí estás en Francia…… » -me advirtió- me despedí del pastor con un « abur » en vasco aproximativo como para congraciarme. Seguí subiendo por las montañas sin que pasara una hora cuando di con un leñador el cual me dio una memorable lección de geopolítica al responderme en un castellano limpio :  « ¿ la frontera ?, es el roble aquel…., cruzas el río bordeando el bajío  y después del roble estás en España ». Seguir leyendo Crónica fronteriza