Enseñanza Técnica y Profesional: Los estudiantes buscan más que un título


“Cuando el hombre se ve obligado a aceptar una necesidad externa, mediata,

 se encuentra en una situación equívoca, bivalente; porque equivale a que se le invitase a hacer suya -esto significa aceptar- una necesidad que no es suya.

 Tiene, quiera o no, que comportarse como si fuese suya –se le invita, pues, a una ficción, a una falsedad. Y aunque el hombre ponga toda su buena voluntad para lograr sentirla como suya, no está dicho que lo logre, no es ni siquiera probable.”

                           José Ortega y Gasset

En su edición dominical (abril 8,2012, pág. 4), el periódico Tribuna de la Habana publica un reportaje titulado: “Oportunidades en Enseñanza Técnica y Profesional”, referido a la continuidad de estudios de los alumnos egresados de la Enseñanza Secundaria Básica (séptimo a noveno grado).

Los comentarios iniciales tienen un tono optimista pues aseguran que:

“los jóvenes aspiran a carreras técnicas después de concluir este curso lectivo su noveno grado, a ellos correspondió disfrutar de una respuesta planificada, operativa y con la particularidad de que asegura para ellos la posibilidad ilimitada de continuidad de estudios, gracias a la notoria y reconocida importancia que concede el país a la formación de obreros calificados y técnicos medios vinculados directamente con la producción y los servicios”.

El tercer párrafo revela la esencia del asunto: “La realidad socioeconómica de la Isla  está  marcada por la urgencia de gestionar para el futuro inmediato una cantera de trabajadores que favorezcan el cumplimiento de las estrategias de desarrollo de la nación…” También menciona la Resolución ministerial No. 306/2009 del Ministerio de Educación (MINED) la que dispone:

“La Educación Secundaria Básica tiene como fin la formación integral del adolescente y entre sus objetivos brindar la posibilidad a todos los estudiantes al concluir el ciclo de estudios de este nivel de enseñanza de acceder a las diferentes variantes de continuidad de estudios en correspondencia con las exigencias sociales, las necesidades del desarrollo económico social del país, los intereses y las aptitudes de cada estudiante.”

En breves líneas, la periodista Yanelis Figueredo informa: “Como en el curso anterior, en este se mantiene la necesidad de encausar poco más del 50 %  de los egresados (de secundaria básica) hacia escuelas técnicas…”

Dentro del artículo, las declaraciones del subdirector municipal de Educación de Diez de Octubre, Juan René Pérez, quien además atiende la  Enseñanza Técnica y Profesional, multiplican la complejidad del tema:

“Nos corresponde hacerlos entender (los alumnos que terminan noveno grado) que deben optar por aquello que hayan sido capaces de lograr como resultado de su aprendizaje. En noveno grado hacemos la cosecha. El tiempo malgastado en séptimo y octavo grado no se puede recuperar y eso comunicamos a la familia…”

En principio, los  pronunciamientos y explicaciones publicados por la reportera Yanelis Figueredo señalan aspectos desligados de la realidad de la  enseñanza secundaria del país:

  1. El reportaje de Tribuna no menciona las declaraciones de la ministra de Educación en el programa  televisivo Mesa Redonda Informativa  (15 septiembre 2011) donde dijo:

“…todavía faltan maestros y muchos de los que tenemos no están totalmente preparados…Las mayores dificultades están en varias provincias, una de ellas, la provincia de la Habana…”

  1. En la Capital alrededor de 3000 jóvenes procedentes de otras provincias del país ejercen como profesores de secundaria básica por el déficit de maestros  y aunque ya el 80% tienen títulos universitarios, sus condiciones de vida, lejanía de sus hogares y otros factores afectan la calidad de su trabajo.
  2. En el resto de las provincias, fundamentalmente los municipios “cabeceras”, los más importantes, confrontan muchas dificultades para garantizar que los niños y jóvenes reciban las enseñanzas y el plan de estudio que le corresponde.
  3. La escasez de educadores provoca el incremento de la carga docente a los profesores que permanecen vinculados al sector educativo, lo cual  afecta la calidad de las clases y  produce el lógico agotamiento por el esfuerzo diario. En algunas provincias los directivos de las diferentes instancias, municipal y provincial, del MINED también tienen que impartir clases, aunque sea a tiempo parcial.
  4. La reincorporación de alrededor de 7000 maestros y profesores jubilados no resuelve la carencia de docentes.
  5. En algunos lugares hay insatisfacciones con la base material de estudio adquirida por el Estado. Según palabras de la ministra de Educación, estos  recursos se destinan a todas las enseñanzas en base a sus necesidades,  pero prioriza a la enseñanza preescolar y la primaria. Aunque la mayoría de los libros a imprimir fueron entregados a tiempo por la poligráficas del Estado Cubano, durante septiembre, mes de  inicio del curso escolar continuaban en producción  algunos libros de textos de secundaria básica, química, geografía, biología. Una dificultad adicional pues estos textos no están a la venta y hay pocos disponibles en las bibliotecas.
  6. El argumento expuesto por el directivo de educación de Diez de Octubre sobre el alumnado es irrespetuoso con los alumnos y sus familias. Según su criterio, los adolescentes  son los máximos responsables de los bajos resultados académicos.

Las incoherencias analizadas anteriormente son parte de un conflicto mayor. El artículo  “Oportunidades en Enseñanza Técnica y Profesional” de Tribuna de la Habana, tiene, evidentemente, una estrategia: dejar que el lector, poco a poco, se forme una opinión favorable sobre la Enseñanza Técnica y Profesional; por ello dosifica los tonos y las informaciones. Paradójicamente, la propia prensa cubana, entre ellos el diario Juventud Rebelde,  contradice  al semanario Tribuna de la Habana, el órgano oficial del Partido Comunista Provincial.

Malas noticias para la Enseñanza Técnica y Profesional

El 21 de julio del 2011, el diario Juventud Rebelde (edición impresa) divulga el resumen del curso escolar 2010-2011. En el texto se muestran datos presentados por la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella, en el informe de balance del curso. Los datos revelan que en la  Enseñanza Técnica y Profesional son aceptadas el 94,2% de las plazas para continuar estudios, pero las mayores cifras de plazas vacantes corresponden a las especialidades que “favorecen el cumplimiento de las estrategias de desarrollo de la nación…”:

Plazas vacantes

Pedagogía (1589 plazas)

Construcción (1 362 obreros calificados)

Agroindustrial (577 técnicos y 395 obreros calificados)

Mecánica (182 técnicos y 89 obreros calificados)

El 4 de septiembre del 2011, de nuevo Juventud Rebelde (edición impresa),  publica un detallado reportaje con los criterios y datos aportados  por los directivos  del Ministerio de Educación. Alexander Manso, director de la Enseñanza Técnica y Profesional, destacó que más de 70 000 egresados de noveno grado “encontraron” su continuidad de estudios en los institutos politécnicos, un 31%   (22 000) como futuros  técnicos medios, y el 67 % (47 000)  como obreros calificados.

“La mayoría (egresados de noveno grado) se prepara en especialidades agropecuarias y de la construcción, principal demanda del país, lo cual convierte esos cursos en una prioridad de la Enseñanza Técnica y Profesional”.

Los planteamientos del Sr. Manso revelan la preocupación del Ministerio de Educación, y específicamente la  Enseñanza Técnica y Profesional en cumplir con las necesidades de mano de obra del  Estado Cubano y el lineamiento N° 150 de la política económica y social del Partido Comunista y la Revolución (18 abril 2011, VI Congreso del Partido Comunista de Cuba)

Lineamiento N°150: Lograr que las matrículas en las diferentes especialidades y carreras estén en correspondencia con las demandas del desarrollo de la economía y la sociedad. Garantizar que la formación vocacional y la orientación profesional que se desarrolla desde la educación primaria, de conjunto con los organismos de la producción y los servicios y con la participación de la familia, potencien el reconocimiento a la labor de los técnicos de nivel medio y obreros calificados.

Ninguna de las fuentes consultadas menciona el índice de retención (cuántos permanecen estudiando la especialidad) de las carreras menos aceptadas por los egresados de noveno grado.  No obstante, existen algunas evidencias que aportan luz sobre el rechazo de los adolescentes a determinadas estudios técnicos y pedagógicos.

 “Todos los aspirantes a cursar estudios universitarios han tenido numéricamente una plaza, aunque quizás no la de su preferencia. Los resultados de los exámenes de ingreso son más favorables que los del año anterior, aunque no se completó el ingreso previsto”.

René Sánchez, director de Ingreso y Ubicación del Ministerio de Educación Superior (MES)

“Todos los aspirantes a la universidad tuvieron una plaza”,

Juventud Rebelde, 23 julio, 2011 (edición impresa).

Con relación al plan de plazas (para acceder a la universidad) Sánchez puntualizó que fue confeccionado en correspondencia con las necesidades del país, por lo que había un énfasis en las propuestas de carreras pedagógicas, médicas, agropecuarias y técnicas. A su vez reconoció que “Agronomía e Ingeniería Agrícola junto a las carreras pedagógicas son las menos solicitadas.”

Entonces el problema que debemos plantearnos es: ¿La estrategia que se plantea el Estado Cubano y el MINED sobre la Enseñanza Técnica y Profesional es correcta? ¿Se trata de un conflicto propio de esta enseñanza? ¿Son todas las noticias sobre Enseñanza Técnica y Profesional del mismo tipo?

Cada año los graduados de noveno tienen menos oportunidades de estudiar en los institutos preuniversitarios. Simultáneamente,  las especialidades que se ofrecen para continuar estudios, son las  más importantes para el Estado y las más rechazadas por los estudiantes. Este comportamiento de los adolescentes  expresa una opinión desfavorable sobre la Enseñanza Técnica y Profesional. La propaganda televisiva y las noticias de la prensa no bastan para convencerlos a ellos y a sus familiares de una realidad que no es como la representan.

Con frecuencia, “principal demanda del país”, “exigencias sociales”,  “desarrollo económico” junto a  otros intereses se anteponen a los compromisos internacionales con respecto a la infancia, contraídos desde el año 1990  por el gobierno cubano:

“En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”. Convención de los Derechos del Niño, artículo 3 inciso 1

La Habana, Cuba, 4 de mayo de 2012

Por: Dora Leonor Mesa Crespo.

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