Carta abierta a Cumbre de las Américas


El proyecto Nuevo País quiere dirigirse a la Cumbre de las Américas en un momento y contexto especiales para Cuba y para las mismas Américas.
El contexto político en nuestro hemisferio es cada vez más favorable a los ideales que dieron origen a nuestra comunidad americana y a las aspiraciones de nuestros ciudadanos: el republicanismo, el compromiso con la democracia y el protagonismo creciente de los ciudadanos. Estos se fortalecen, pese a las persistentes tendencias autoritarias de ciertas elites. Este es un dato estratégico que puntualiza la democratización como un alcance cultural sin precedentes continentales.
El gobierno cubano sigue destacando como la única excepción rara a este flujo hemisférico. Es el único que se opone abierta, retórica e institucionalmente a esa tendencia que también toca a nuestra sociedad. El momento es pues interesante: la sociedad cubana coincide cada vez más con el resto de las sociedades en nuestra región, compartiendo con ellas los mismos valores de apertura, modernidad, tolerancia y ansias democratizadoras. El gobierno de Cuba, sin embargo, es el único que difiere del resto de sus homólogos en la región al asumir políticamente la desprotección y represión de la diversidad y pluralidad que están en consonancia con a aquellos valores.
Esto marca el debate sobre la conveniencia de insertar al gobierno plenamente en las instituciones y cónclaves regionales que cada vez más tienden a coincidir con sus ciudadanos.

En Nuevo País creemos que el divorcio entre el gobierno cubano y sus ciudadanos pone en primer plano el debate sobre la legitimidad política de las instituciones representativas del Estado cubano. Esta discusión debe tener un espacio en el ámbito regional de modo que refleje la auténtica realidad política de nuestro país. Los ciudadanos cubanos merecemos una voz regional en consonancia con los compromisos institucionales establecidos por la Cumbre de Quebec de 2001 y respetados por todos los gobiernos.
Cuba ya no es un Estado normal en tanto no responde a la creciente modernización de su sociedad. Los gobiernos en las Américas no deben perder de vista que un gobierno que organiza la violencia social y extralegal contra ciudadanos pacíficos es un Estado que ha perdido la capacidad de interlocución con Estados y gobiernos que deben abstenerse, y se abstienen efectivamente, del uso de la violencia política ilegal contra sus respectivos ciudadanos.
En Nuevo País creemos en la capacidad del diálogo para la solución de los conflictos, pero también creemos en la necesaria voluntad de los gobiernos para reconocer que los conflictos sociales solo se resuelven estratégica y eficazmente mediante el diálogo. Las instituciones continentales están pensadas y definidas en esta dirección. Protegerlas es la tarea fundamental de todo liderazgo responsable y con visión de Estado.

Por la Mesa Coordinadora
Proyecto Nuevo País
Fernando Palacios Mogar                                        Pablo Hurtado Padilla
Manuel Cuesta Morúa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s