Contra la demagogia, pista para el creador


Por: Lazaro Castell

No me cuesta mucho casi nada, meterme en el pellejo de las víctimas de la demagogia. Soy uno de ellos. Hay que vivir aquí bajo el bombardeo de panfletos de consignas, bajo el bombardeo de silencios de actitudes, de estereotipos modus vivendi explícitos o implícitos, bajo el bombardeo de películas y aventuras y días y noches, para saber para darse cuenta de que, si bien la fruta está ya podrida, para que caiga debe actuarse sobre el endeble tallo que la aferra a la rama.

Cito ejemplos de demagogia. Hasta el otro día como quien dice, la lucha contra bandidos fue, para mí, lucha contra bandidos. Ni por la cabeza me pasó el beneficio de la duda. Ni imaginar que los tales bandidos personajes negativos de las aventuras seriales de los ochenta, pudieran ser luchadores por la libertad. Tuve que esperar treinta años, para que una revista, la Encuentro, me diera la alternativa.

Lo mismo con el derribo de las avionetas Hermanos al rescate. Indiferencia era lo más que experimentaba yo al escuchar del tema. Mucho ruido y pocas nueces le pasa al que se mete en la pata de los caballos. Tuve que esperar a un programa especial de la Martí, un Cuba al día entrevistando a uno de los sobrevivientes, para arrojar luz sobre la dimensión de aquél acto criminal, para arrojar luz sobre la dimensión del papel humano que jugó, aquella organización, en la vida de los cubanos en busca de libertad. Seguir leyendo Contra la demagogia, pista para el creador

Democracia deliberativa


Hasta las 2: 39 am. Del día 10 de marzo de 1952 Cuba tenía una democracia: imperfecta. Un minuto más tarde, un golpe de Estado marcó el inicio de un largo paréntesis de 60 años en el que nos debatimos, siempre para peor, entre la dictadura y el totalitarismo. Nuevo País quiere empezar su Foro, simbólicamente, en el mismo minuto del mismo día en el que hace 60 años fue abruptamente interrumpida nuestra accidentada y joven experiencia democrática.

Y ese mismo día, esta vez en el año 2012, en 70 de las más de 600 casas con las que ya cuenta el Foro Nuevo País, cientos de cubanos reinaugurarán el proceso democrático desde la mejor de sus garantías: el ciudadano. ¿Cómo se llama este ejercicio inaugural? Su nombre es democracia deliberativa. Un procedimiento inédito en Cuba que permitirá, entre otras cosas, acercar la soberanía a su principal fuente de legitimidad: los ciudadanos. Seguir leyendo Democracia deliberativa

Otro espectáculo de cuerda floja



La Fábula película, la que acabo de ver, me ha dejado vacío. Apenas entendí los diálogos. Debe ser la mala copia digital, pero lo mismo da. Otra creación otra más que avanza por la cuerda floja, la cuerda floja por la que avanza la avanzada cultural de la Isla de corcho, una cuerda atada a dos puntas, arte y mercado, una delgada precaria cuerda que debe atravesar el artista equilibrista atravesarla sin red, a metros del suelo frío y duro, la frialdad la dureza de caer en desgracia, que desgracia se llama el suelo bajo la cuerda a metros de la cuerda, desgracia se llama el suelo y el patinazo en la cuerda se llama política, que quien dé el patinazo de meterse en política, caerá al abismo de la desgracia.

La Fábula esa cumple bien el requisito. La Fábula sin animales que hablan, pero Fábula con moraleja. No vayas contra la corriente, sopla la Fábula al oído. No luches por tu dignidad por tu libertad no salves tu alma, antes piérdela, sopla la fábula al oído. Prostitúyete, prostitúyete que el cuerpo es tuyo, prostitúyete si tienes hambre, prostituye tu cuerpo que es tuyo pero también prostituye tu arte, vístete de intelectual agarra una sombrilla y avanza por la cuerda floja hasta el mercado, la fama la gloria que se gana con el sacrificio de la prostitución, la gloria que no da Dios sino el dinosaurio, la gloria que dan los tiranosaurios o sea la tarjeta blanca, la gloriosa tarjeta blanca para crear dentro del parque Jurásico que entregan otorgan los tiranosaurios, que entregan junto a la medalla de la prudencia. Y ya, esa es la moraleja. No busque más, que esa es la moraleja. Seguir leyendo Otro espectáculo de cuerda floja