La silenciosa primavera de Cuba


Elegía a Wilman Villar Mendoza

En la doctrina católica, fortaleza es una de las cuatro virtudes cardinales. Esta virtud  consiste en vencer el temor, y al mismo tiempo, huir de la temeridad. La fortaleza asegura la firmeza en las dificultades y la constancia en la búsqueda del bien, llegando, incluso, a la capacidad de aceptar el eventual sacrificio de la vida propia, si es por una causa justa.

La universalidad de esta virtud es incuestionable. La fortaleza como virtud está presente en la mayoría de las culturas e ideologías, aunque no en el materialismo relativista de la Cuba post muro de Berlín.

Al castrismo esta virtud cardinal le funcionó. El castrismo explotó esta virtud como banderín desde inicios de los cincuenta, hasta finales de los ochenta. La causa justa fue, durante los cincuenta, la democracia. Dar la vida por la democracia. Castro encendió la chispa en el 53, en el año del centenario del Apóstol. Castro comandó a un grupo de jóvenes y luego a todo un pueblo, vendiéndose él mismo como el adalid de la fortaleza virtuosa, aunque supo bañarse y esconder la ropa y así no poner el ahogado. Seguir leyendo La silenciosa primavera de Cuba

Reporte Foro Nuevo País


El Reporte del Foro Nuevo País, en lo adelante Reporte del Foro, es un texto que con la periodicidad debida mantendrá informado a la opinión pública interna y externa acerca de las incidencias en torno a una iniciativa que arrancó oficialmente el pasado 16 de diciembre.

El Foro Nuevo País es un proyecto que hemos venido implementando gradualmente desde el pasado mes de mayo en toda la isla. Preferimos adelantar la iniciativa, de naturaleza ciudadana, primero con los ciudadanos, intercambiando con ellos las mejores maneras de avanzar un proceso que intenta venir desde abajo. Seguir leyendo Reporte Foro Nuevo País

Elogio de la mediocridad revisitado


Las ideas básicas de este texto fueron concebidas para esa magnífica publicación que es Primavera de Cuba. Como siempre hago, llevé el texto a un grupo de amigos y amigas que se dan a sí mismos el nombre de intelectuales de la sospecha para que lo consideraran, tal y como yo hago con los suyos  antes de que los publiquen en espacios culturales. Sus textos versan sobre el relato de la poesía y de la narrativa, de modo que estoy autorizado por ellos a decirle a los lectores que no se han perdido nada interesante para gestionar, refrescar o provocar mental e intelectualmente su ajetreo cotidiano.

La inquietud esencial de muchos de los que ripiaron la versión original de estas ideas era fundamentalmente con el título. Elogio de la mediocridad venía a resultar algo así como una negación crítica, no dialéctica, del mundo tal cual es, y de sus posibilidades humanas. Lo que es más: constituía un divorcio, se me dijo, con toda la psicología social que desde los tiempos de Sigmund Freud demostraba que la cultura, entendida en su acepción más general, solo puede instaurarse, enraizarse y generalizarse gracias a que somos mediocres. Seguir leyendo Elogio de la mediocridad revisitado

Cuántos somos


La pregunta es casi obligada. Casi el quid el busilis, casi la esencia casi la médula, de las entrevistas efectuadas a los demócratas del patio. La escuché en 2008 a un reportero de no se cuál agencia internacional, en la primera convención del Arco Progresista. La escuché un par de años después, cuando el lanzamiento del proyecto Nuevo País, y la escucho casi todos los días en los contactos radiofónicos de la Martí con la isla. Con palabras más-menos se indaga, hay gran interés, en saber el número, la cantidad de seguidores, del grupo tal o el partido mas cual.

A más de un entrevistado se le escucha balbucear. La iniciativa, bien. Todo muy lindo todo muy bien todo perfecto, pero, la noticia está en la cifra. El resto parece ser lugar común, ser más de lo mismo, el resto de la iniciativa cae en saco roto… si la cifra no llega a los tres ceros. Seguir leyendo Cuántos somos