FRUSTRACIÓN: Derecho de Réplica


En un reciente encuentro de la policía política con dos abogados de la Asociación Jurídica Cubana (AJC), una de las preguntas realizadas por ella  fue el por qué los letrados trabajaban en la AJC.

Cumpliendo lo que prometimos de responder, una por una,  a esas preguntas, aquí está nuestra primera respuesta.

Hay abogados en la Asociación Jurídica Cubana porque:

  1. No estamos de acuerdo, como dijimos en el primero de estos documentos, con que el Poder Ejecutivo ignore olímpicamente al Poder Judicial de la nación.
  2. No aprobamos que La Constitución de la nación fuera  violada durante largos años, cuando se impidió a los cubanos alojarse en los hoteles o  cuando se aprobó la ley de inmigración interna.
  3. Es inaceptable para nosotros que los acusados no cuenten, como ocurre en la gran mayoría de los países civilizados, con un abogado desde el inicio de las actuaciones.
  4. No comulgamos con que el recurso de Habeas Corpus fuera  despojado de su rango constitucional  y colocado en la Ley de Procedimiento Penal.
  5. No aceptamos la reclusión (incluso por años) de ciudadanos sin ser sometidos a juicio, y a los que después de cualquier tiempo en prisión, se les dice que pueden irse sin más explicaciones.
  6. Entendemos la enorme frustración que embarga a nuestros colegas cuando, después de una ardua preparación para defender a un acusado, comprenden, por la forma en que se desenvuelve el proceso,  que la decisión final estaba tomada de antemano.
  7. No reconocemos autoridad alguna que pueda prohibir a ciudadanos no conculcados en sus derechos por las leyes vigentes, la entrada o salida libre del país, sin que medie resolución legal alguna o documento oficial al efecto. Fuera de este contexto, esa actuación es sencillamente arbitraria.
  8. Rechazamos:
  • las actuaciones policiales que no contemplan en lo absoluto los procedimientos establecidos para la detención, interrogatorio,  registro en vivienda habitada, etc., y que, por tanto, son ilegales,
  • la ocupación (más bien incautación),  por parte de la policía, de bienes sin que los tribunales de justicia tengan nada que ver con esto y que por tanto, según las leyes vigentes en el país, son ilegales,
  • La “obediencia debida” que los agentes de la ley arguyen cuando se les reclama conforme a Derecho y que solamente evidencia que no tienen la menor idea de los elementos que integran esta figura jurídica,
  • los actos de repudio que en Cuba no pudieran realizarse jamás sin la anuencia de las autoridades.
  • la agresión física contra mujeres indefensas en las calles de las ciudades sin que la fuerza pública detenga de inmediato tan deleznables actos,
  • la corrupción imperante que obliga a muchas personas que van a contratar un abogado en los Bufetes Colectivos, a pagar mucho más de lo que el simple contrato estipula,
  • la corrupción existente con la vivienda y sus trámites en todo el país,
  • las “orientaciones” que se dan a los tribunales para reprimir con especial rigor determinadas conductas, haciendo que éstos obedezcan más a esa “orientación” que a la realización del debido proceso y a atenerse a las consecuencias que de él se derivan.
  • que los cubanos pierdan sus propiedades cuando salen permanentemente del país,
  • la total ignorancia que se hace del apotegma jurídico “todos somos iguales ante la ley” cuando se politiza la asistencia a una universidad, o cuando no se permite la asistencia de cubanos a una actividad pública, ya sea esta cultural o de cualquier otro tipo.
  1. Una de nuestras compañeras entrevistadas fue despojada de su empleo mediante métodos que mueven a indignación. Durante cuatro años nunca recibió una sola visita de las autoridades para preguntarle de qué vivían ella y sus hijos. ¿Ahora es que la llaman?
  2. Estamos convencidos de que, de la misma forma que corresponde a los médicos salvar o mejorar la salud del cuerpo humano, corresponde a los abogados de un país intentar, al menos,  la mejoría de su cuerpo social.
  3. Tenemos fe ciega en estos postulados:
  • “La Administración que permite el franco desarrollo de la acción individual a la sombre de una bien entendida concentración del poder, es la más ocasionada a producir óptimos resultados, porque realiza una verdadera alianza del orden con la libertad”. (Ignacio Agramonte)
  • “En ella (la Ley Fundamental de la República), se reconocen y garantizan los derechos de todos los hombres sin distinción alguna de raza o condición, se establece la independencia completa entre los tres grandes poderes de la nación”. (Carlos Manuel de Céspedes)
  • “Ni de las riendas de su caballo debe desasirse el buen jinete, ni de sus derechos el hombre libre. Al resplandor del Derecho, el abuso ceja”. (José Martí)

He aquí algunas  (sólo algunas)  razones para la presencia de abogados en la Asociación Jurídica Cubana. Las considero más que suficientes. Espero haber satisfecho la curiosidad de los investigadores en cuanto a este punto.

Lic. Wilfredo Vallín Almeida

Presidente de la Asociación Jurídica Cubana

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s