Premios Tolerancia Plus 2012


Hoy estamos dando a conocer los ganadores del Premio Tolerancia Plus 2012. Y lo hacemos en una circunstancia excepcionalmente particular.

La circunstancia general y común en la que intenta desarrollar su trabajo la sociedad civil independiente es de todos conocida. Conocida al punto de la banalización. Banalización que lleva al olvido y olvido que genera cierta indiferencia global. Es particularmente interesante que esta indiferencia sea bastante fértil en América Latina: uno de los hemisferios donde la represión hizo cátedra.

Lo excepcionalmente particular aquí en Cuba no es esa represión de tipo latinoamericana que se abre paso con alegría oficial, sino que dicha represión dispara la violencia contra personas estrictamente pacíficas. De modo que lo que está en juego no es el hecho de la autodefensa clínica de un régimen decadente contra las armas letales de una guerrilla urbana, sino la incapacidad mental de una elite para convivir psicológicamente con la diferencia en el espacio público.   Esa es la raíz de la intolerancia: la ausencia de espacio cerebral para aceptar que hay otros pobladores del otro lado de la acera. Es decir, admitir que existe otra acera. Tal ausencia genera un problema de y para la civilización: la desaparición del lenguaje abstracto a la hora de lidiar con los otros, y su sustitución por el lenguaje físico de la violencia.

Esto exige un extra, un plus de los que a duras penas tratamos de articular dentro de la isla un espacio de comunicación civilizado. Y la alta simbolización de este intento es una ayuda importantísima para seguir echando adelante la tarea.

Por eso hemos decidido entregar el Premio Tolerancia Plus 2012 en su capítulo general al colectivo Damas de Blanco. De ellas no hay mucho que agregar. Resistir en el día a día la violencia en acto es una muestra de tolerancia nada teórica. Se requiere mucho valor para no sucumbir al inmenso prontuario de humillaciones, vejaciones y golpizas que terminaron con la vida de esa gran Dama: Laura Pollán. Este premio a las Damas de Blanco es también un homenaje a ella. Desafortunadamente póstumo.

El Premio Tolerancia Plus 2012 en el capítulo racial ha sido otorgado a Gloria Victoria Rolando, una cineasta que ha entregado vida, pobreza y humildad para dejar plasmada en la pantalla la vida y obra de la mitad invisibilizada de Cuba: la afrodescendencia. Solo visibilizada, siendo justos, para la mentalidad decimonónica del folclor y el exotismo que todavía puebla medio mundo.

Y por primera vez se entrega el Premio Tolerancia Plus en el capítulo LGBT. Esta vez a Kees van Kortenhof, de la ONG Glasnost en Cuba, un holandés con sede en Holanda, no en Colombia, muy conocido por muchos cubanos y que se ha destacado por su apoyo a la comunidad LGBT independiente de Cuba.

Tres Premios Tolerancia Plus bien merecidos y en circunstancias excepcionalmente particulares: defendernos pacíficamente de la violencia de Estado.

Como tratamos que sea habitual, la Estatuilla y el Diploma acreditativo serán entregados a fin de año  en el Cóctel Anual de Nuevo País que generosamente celebramos en la sede del Comité Ciudadanos por la Integración Racial. Una sede particularmente generosa.

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