Problemas sin causas, hechos sin responsables


Los recientes sucesos del fraude académico en las pruebas de ingreso a las universidades cubanas, y la continuación de la investigación e instrucción penal de juristas y otros funcionarios de los Tribunales cubanos, demuestran una vez más los aportes “lingüísticos” de nuestro Sistema de Gobierno a las diferentes ramas del saber, es decir:

Física, cuerpos que en vez de caer, suben o flotan. Medidas colaterales para los jefes que nunca suben.

Matemática, salario mínimo ≠ canasta básica y necesidades primarias.   Los precios de los productos básicos en moneda a moneda del salario.

Pero, entre otros ejemplos existe uno en la rama de la Filosofía, relacionado con el materialismo dialéctico, donde nunca se cumplen las categorías ni las leyes de éste, componentes de los fundamentos políticos-sociales de nuestro estado según la Constitución en su artículo 5, cuando las consecuencias no tienen causas, ni los hechos responsables.

Cada vez que los Organismos de la Administración Central del Estado, (léase Ministerios o Poder Ejecutivo), enfrentan todo tipo de suceso, fenómeno social o político, ocurrentes en nuestra sociedad, nunca se refiere o aborda las causas de los mismos. Cualquier mención es a los “funcionarios violadores”, o los “individuos  aislados indisciplinados”, nunca a las deficientes estructuras ni el fracasado Sistema con sus fundamentos. Y si no queda más remedio de señalar alguna, es el imperialismo o sus mercenarios-disidentes en el país, con el fin de desestabilizar..….bla, bla, bla, bla….la misma retórica de siempre.

El otro componente que no puede faltar en estos análisis, forzados por la fuerza de la Internet, pues casi nunca lo hacen nacionalmente debido al famoso “secretismo”, es que ninguno de estos fenómenos, hechos de corrupción, violaciones, decadencias, etc, etc, nunca tienen responsables. No hay una posición valiente, sincera, transparente, autocrítica, de la problemática. Continúo repitiendo que mientras más se omitan   los problemas, sus  causas y sus responsables, más difícil será encontrarle soluciones.

Seguimos exigiendo, para salvar a nuestro país, la democratización real y efectiva de la Sociedad, una mejor Constitución, con apego a los Pactos internacionales de la ONU y respeto a las estructura y principios del derecho constitucional, el ejercicio libre del periodismo y la abogacía independiente, para que fiscalicen y denuncien estos hechos y conductas negativas que han proliferados en estos 50 años. Queremos vivir en un país donde la decencia, la moral, la ética cívica, la libertad, sean lo más abundante. Leer la entrada completa »

Otra vez no hay razón, no hay moral y sí mucha cobardía


El prolongado silencio de las autoridades cubanas, llámese ideólogos del PCC, respecto al ya indetenible flujo migratorio, intercambio cultural y académico, de los cubanos al exterior, paralelamente a la continua represión y no aceptación de opiniones diferentes al retorico y fracasado discurso  del gobierno, me recordaba el viejo refrán “perro huevero aunque le quemen el hocico va a seguir comiendo huevos”.

Tantos jóvenes talentosos con pensamientos liberales, criterios propios y de esferas no oficiales viajando al exterior tienen que molestar evidentemente a los recalcitrantes de los segmentos más extremistas, totalitarios y antidemocráticos, tanto del PCC como del MININT, pero silenciados por  los compromisos diplomáticos y de apertura con la CELAC y la Unión Europea recientemente, que no han tenido otra opción que admitir en contra de su voluntad el no control y manipulación de estas actividades tan normales en el mundo, en pleno  siglo XXI.

En los últimos años estos ideólogos del PCC, más los analistas de contrainteligencia del MININT, se han dedicado a desacreditar las figuras populares o reconocidas internacionalmente de pensamientos no socialistas oficialistas, escudados o esgrimiendo los nombres de lacayos extranjeros. Es decir, todo los que piensan y quisieran extirpar de estas personas valientes, ya sea por falta de razón, moral o ambas cosas lo realizan a nombre de esos ciudadanos. También evitan arriesgarse por supuesto, a cometer delitos de difamación, calumnia o  injuria, previstos en nuestro Código Penal, artículos 318, 319 y 320, respectivamente.

Me extrañaba tanto silencio. El lunes 23 de junio en el noticiero estelar  de la televisión cubana, sucedió un ejemplo más de lo mencionado, cuando a nombre de un ciudadano mexicano atacaron el plan de becas culturales y académicas realizadas por los Estados Unidos donde participan jóvenes cubanos. Enseguida me vino a la mente, las tergiversaciones y difamaciones de este tipo que se han realizado con muchos cubanos (como ejemplo Yoani Sánchez y la AJC) por el mero hecho y derecho de desear que en Cuba las cosas mejoren, señalando los males de nuestra sociedad.

Pero hay un tema que llama poderosamente la atención de estos personajes, y es con la cobardía que enfrentan y cumplen sus funciones estatales. Después de ocupar puestos inflacionarios que generan gastos, combustible, transporte, prebendas, monopolio de la información y mucho poder político, y  no poseer la suficiente valentía para emitir criterios o realizar informes firmados con su nombre, es patético y decadente.

Por qué tienen que buscar a otra persona para emitir sus versiones? Por qué se tardaron tanto buscando quien se prestara para esa calumnia. Por qué no “forman líderes” democráticos en Cuba, recordar al joven Eliecer Ávila,(un líder innato), que cuando no pudieron controlarle sus criterios propios, lo abandonaron sin cargos y sin trabajo, saliéndole peor la cura que la enfermedad, pues aquel continuó su preparación autodidacta dentro de Cuba, convirtiéndose en más líder y más democrático.

Hasta cuándo van a mantener la imagen que en Cuba no hay personas que piensan diferentes a ellos, que hay personas con deseos también de mejorar nuestra maltrecha economía, educación, salud, deporte, desempleo, inflación, justicia, dignidad. Que hay personas revolucionarias, patriotas, seguros de los verdaderos cambios  a realizar, para salvar al país de las ruinas y estancamiento donde adormece. Y lo fundamental, la inclusión, la opinión de todos, la tolerancia, la unión de todos por el bien de todos.

Recordemos a Martí,…. “Patria es comunión de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consolidadora de amores y esperanza”. Leer la entrada completa »

El seguro de viajero, no es un contrato seguro


Continuando sobre las áreas no exploradas de los abogados de nuestra Asociación, hace unos años unos amigos me incitaron a hablar sobre los seguros de viajeros-turistas a Cuba. Qué abarcan, cómo funcionan sus parámetros de garantía, calidad y seguridad jurídica, cuáles clausulas son reclamables contractual y objetivamente?.

Este tema surgió a colación de un jubilado enfermo que al no poder la familia, por cuestiones de trabajo en Nueva Jersey, atenderlo debidamente, coordinaron con los familiares en nuestro país, jubilados y nieta estudiante incluida, para hacer más efectiva y humana su tratamiento de recuperación. Se pagaron los carísimos seguros y demás pagos de su estancia por seis meses.

Hasta ahí todo bien hasta que comenzaron a faltar medicinas, reactivos para pruebas, vehículos para traslados, etc, etc. No quiero especificar tanto para resguardar la privacidad de la familia. El final del cuento, el sentimental abuelo se marchó antes de los tres meses.

Después de tanto tiempo me conminó la confección de este post, porque recientemente acompañé a un amigo al Hospital para extranjeros Cira García, cuyos servicios, medicamentos y otras pruebas operan por supuesto en moneda CUC. En dicho lugar preguntamos por el fantasmal seguro de viajero para obtener algún servicio, y para nuestra sorpresa nos informan, que no obstante antes de viajar a Cuba se firman los contratos de seguros entre la agencia extranjera y Asistur cubana, no se puede indagar nada aquí, ni directamente con esta empresa, sino que hay que llamar al país de origen para que nos evacuen las dudas. Me quedé pasmado, después de comunicarle porqué ese gasto y pérdida de tiempo llamando al extranjero cuando la empresa cubana está en Cuba, ya se deben imaginar la respuesta.

Por alguna experiencia en contratación económica, comencé a indagar si Asistur entonces convenia con el Hosp. Cira García, o revisar algún contrato de seguro médico. También deben imaginarse los resultados.

Entre las causales de mayor peso en la pobre seguridad jurídica de la contratación en Cuba es el funcionamiento monopólico de casi todos los renglones que originan o captan divisas, los contratos son por lo general inamovibles e incuestionables, cualquier dictamen valorativo de clausulas desequilibradas a favor del oferente, son desestimadas y coercitivas, pues al no existir competencia, las tomas o la dejas. Por otra parte aunque aparezcan con justeza los parámetros de garantía, calidad, solución lógica y legal de dirimir conflictos, nunca ante la ausencia de estos, se inclina la balanza a  favor del cliente.

Como conclusión amigos, el atraso y la desactualización jurídica en nuestro país es mucho más grave que lo que muchos piensan. Leer la entrada completa »

El Wiki-constitucionalismo Latinoamericano


América Latina tiene la historia constitucional más tortuosa del mundo. De acuerdo con un estudio de José Luis Cordeiro sobre las constituciones de todos los países del mundo, 19 de los 21 países de América Latina han tenido por lo menos cinco constituciones, 11 han escrito por lo menos 10, y cinco países han adoptado 20 o más. La República Dominicana encabeza la lista con 32, seguida por Venezuela con 26, Haití con 24 y Ecuador con 20. Para ser claros, no se trata de enmiendas, sino rescrituras amplias que rehacen las estructuras del gobierno, o como  expresó  el presidente de Bolivia, Evo Morales, al promulgar la Constitución 17 del país: “Para refundar la nación”.

En cambio, en la América angloparlante, Canadá ha tenido dos constituciones y  los Estados Unidos una. Contrasta aún más la brevedad de la Constitución de los EE.UU. con 7 artículos originales (y 27 enmiendas ratificadas) con, digamos, 444 artículos originales en Ecuador, 411 en Bolivia, o los 375 de Honduras. Por otra parte, algunas de las sociedades mas exitosas no se han molestado en crear una constitución codificada.  Por ejemplo: el Reino Unido, en Europa,  Hong Kong en Asia, Nueva Zelanda en Oceanía, e Israel en el Oriente Medio.

Wiki-constitucionalismo – que hace referencia a la siempre cambiante base de datos de Wikipedia –  es el apto neologismo acuñado por el analista político Daniel Lansberg-Rodríguez para describir el ciclo vicioso de América Latina  de rescribir sus constituciones.  Señala Lansberg-Rodríguez que, casi siempre, la institución de la presidencia emerge fortalecida a partir de la rescritura, lo que debilita las otras ramas del gobierno.

Las nuevas constituciones son siempre propuestas como necesarias para una buena gobernación, y a las constituciones anteriores se les atribuyen todos los males de la nación que ahora se podrán afrontar con los nuevos documentos. Como por magia,  el proceso de escribir una nueva constitución exonera a los gobernantes de la responsabilidad personal de desarrollar estrategias eficaces y administrar sabiamente y transfiere la culpa a un objeto inanimado: la antigua constitución.

¿A qué se debe esta excentricidad Latinoamericana de plasticidad constitucional? Un pasaje en el libro del profesor Carlos Eire, “Aprendiendo a Morir en Miami”, donde explora su asimilación a la vida americana nos ofrece una pista cultural.

A medida que aprende el idioma, el joven Carlos observa que su pensamiento es diferente en inglés, y que su nueva forma de pensar altera su percepción del mundo. Le asombra la forma en que su nuevo idioma  le otorga y exige mucha más responsabilidad personal que el castellano.

El profesor Eire expone como ejemplo que si en camino a la clase uno de los libros que lleva cae al suelo, en español se suele decir. “se me cayó el libro”. Esta construcción gramatical reflexiva no se usa en ingles. En ingles sería algo así como decir: ” El libro se cayó de mí por si mismo”.  La construcción castellana implica un desplazamiento de responsabilidad y una victimización. En contraste, en la composición en inglés aceptamos responsabilidad y simplemente decimos: “Dejé caer mi libro” (I dropped my book).  Solamente diríamos “el libro se cayó” (the book fell) si no somos responsables de llevarlo con nosotros.

Con  humor el profesor Eire enfatiza la diferencia en percepción: “¡Oh maldito sea!, el libro tuvo la osadía de caerse de mis manos.  Maldito libro. Maldita gravedad. Pobre de mí. Si sólo las leyes de la gravedad fueran diferentes, no estaría teniendo este problema”. Leer la entrada completa »

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